Informe de experiencia: 17M “Día Internacional para la erradicación de la Violencia Ginecobstétrica”

En el marco de las acciones de por el 17 de Mayo “Día internacional por la erradicación de la Violencia Ginecobstétrica” y bajo el lema “No es rutina ni protocolo, es violencia ginecobstétrica”, la Campaña Nacional contra la Violencia Ginecobstétrica – Sede Misiones, llevó a cabo un encuentro que se desarrolló en el Aula Magna de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Misiones, con una duración aproximada de 2 horas. Dicho encuentro inició con una breve presentación de la Campaña y sus pilares, seguido de la proyección del corto “Si querés gritar, gritá” (de Ana Orellano y Gisela Candia) que ayudó a la visibilización y fue el disparador para la ronda de escucha que generó un espacio seguro de intercambio, contención y expresión de experiencias personales.
La actividad estuvo guida por dos integrantes de la campaña y contó inicialmente con la participación de seis personas, finalizando con cuatro participantes activas hacia el cierre del encuentro. Durante la ronda se compartieron relatos atravesados por experiencias de violencia ginecobstétrica ocurridas en distintos contextos de atención de la salud dentro de los ámbitos público y privado.
En los testimonios las participantes expresaron haber transitado situaciones de profunda vulnerabilidad física y emocional durante procesos de atención vinculados al embarazo, parto y puerperio, en ellos surgieron de manera reiterada sentimientos y emociones comunes, centrados en el miedo, soledad, angustia, ansiedad, bronca y humillación.
En los relatos compartidos se identificaron elementos coincidentes relacionados con prácticas de deshumanización en la atención sanitaria: las mujeres manifestaron haber sido ignoradas en sus pedidos y necesidades por parte del personal de salud, así como también haber recibido malos tratos físicos y verbales, negación de información en cuanto los procesos y acciones que iban a realizarse sobre sus cuerpos y el de sus hijos, respuestas despectivas, negación de acompañamiento por una persona de su elección, e incluso situaciones de aislamiento forzado en momentos de extrema sensibilidad y necesidad de acompañamiento.
Durante el encuentro, se puso de manifiesto la profundidad de las consecuencias emocionales y las huellas que este tipo de experiencias generan a nivel psicológico y físicoque se mantienen aun años después de ocurridos los hechos, generando sentimientos persistentes de miedo, angustia, vulnerabilidad y desconfianza hacia las instituciones y el personal de salud.
En algunos casos, las experiencias de violencia ginecobstétrica afectaron significativamente la vivencia de la maternidad, el vínculo con el propio cuerpo y la construcción subjetiva de procesos asociados al embarazo, parto y puerperio. En este sentido, la ronda permitió no solo la expresión de vivencias individuales, sino también el reconocimiento colectivo de patrones de violencia y vulneración de derechos dentro de las instituciones de salud.
Las participantes también resaltaron lo fundamental del acompañamiento afectivo y de la existencia de redes familiares, comunitarias e institucionales de contención, capaces de ofrecer escucha, sostén y validación de lo vivido. La posibilidad de compartir las experiencias en un espacio colectivo permitió transformar el dolor individual en una construcción común de reconocimiento y reparación simbólica. El espacio de escucha fue valorado como una instancia necesaria para compartir experiencias, sentirse acompañadas y transformar el silencio en palabra colectiva.
Del mismo modo, surgió de manera reiterada la necesidad de repensar y transformar los modelos de atención en salud, promoviendo prácticas basadas en el respeto, la empatía, la escucha activa, siendo indispensable avanzar hacia modalidades de atención verdaderamente humanizadas, que reconozcan la dimensión emocional de los procesos de gestación, parto y posparto, garantizando condiciones de cuidado libres de violencia y centradas en la dignidad de las mujeres y personas con capacidad de gestar.
Desde la campaña, se considera fundamental continuar promoviendo este tipo de encuentros, fortaleciendo redes de contención y generando acciones de sensibilización como fomento de una atención respetuosa de la autonomía de la voluntad, libre de violencia, centrada en los derechos humanos y con perspectiva de género.
JORNADA REALIZADA POR CAMPVGO. MNES: Diaz Cintia, Florentin Cintia, Mendoza Alejandra y Motte Maia
Informe a cargo de: Diaz Cintia y Motte Maia



